Publicaciones de Cajamar Caja Rural

Inicio » Publicaciones Periódicas » Mediterráneo Económico » Vol. 29 (mar. 2017) » Lecciones de la crisis bancaria

Lecciones de la crisis bancaria

Mediterráneo Económico » Vol. 29



Autor: Íñigo de Barrón
(El País)

Páginas: 383-404

Resumen:

Han pasado casi 10 años desde el estallido de la crisis, tiempo suficiente para analizar sus lecciones. Es una obligación hacerlo desde España, donde la explosión de la burbuja inmobiliaria se ha llevado por delante a casi la mitad del sistema (representando por las cajas de ahorros), aunque el terremoto haya afectado a toda la banca. La primera lección, y la más importante, es que ante una crisis financiera se debe actuar con rapidez y realismo. Los activos dañados de los balances de los bancos van aumentando de tamaño al mismo ritmo que empeora la economía. Así, crecen las pérdidas y la falta de liquidez, hasta que llega un problema de solvencia, que puede terminar en una fuga de depósitos. El germen de la crisis en España se denunció en 2003, cuando comienzan a dispararse los precios de los inmuebles, al tiempo que caían los tipos y subía sin control el volumen de crédito; todo bajo la anestesia del euro protector. En 2008 llegaron los primeros problemas y en marzo de 2009 se produjo la primera quiebra: CCM. Sin embargo, hasta 2012 no hubo un análisis profundo y realista de los balances bancarios, y solo porque presionó la UE. En julio de 2012, el gobernador del Banco de España, Luis Linde, admitió en el Parlamento que el supervisor actuó «con poca decisión o de modo insuficiente o inadecuado». La antigua cúpula del Banco de España, y parte de la actual, fue llamada a declarar como investigada en el caso Bankia, un nuevo capítulo que añadirá desprestigio al supervisor. La solución fueron las fusiones, la mayoría fallidas, con Bankia como gran esperpento. Los supervisores deben ser conscientes de que los peores créditos siempre están ocultos y los banqueros los refinancian, reduciendo así los ingresos pero no el flujo de costes. Una situación fatal. Los organismos internacionales no ayudaron; han admitido su error de pronóstico así como por no contar con una precisa vigilancia de la situación macroeconómica. España perdió su oportunidad en 2008 y 2009, cuando tenía un escaso endeudamiento y accedía a la financiación de los mercados. Podía haber limpiado los activos tóxicos de las cajas, cambiar a los gestores y recolocar las entidades más dañadas con otras que entonces sí estaban sanas. Pero el diagnóstico del supervisor fue equivocado: el problema era de liquidez, no de solvencia, dijo. La crisis ha puesto en riesgo casi 61.000 millones en ayudas del Estado y de la banca que difícilmente se recuperarán. Sin embargo, el daño real es mucho mayor: empresas rentables que cerraron por falta de crédito, paro, desigualdad, deuda pública disparada, recortes sociales... ¿Qué bancos ganan con la crisis? A corto y medio plazo parece que ninguno porque la regulación crece, la mala reputación se extiende y los tipos bajos de interés presionan los márgenes. Sin embargo, los más grandes incrementarán sus cuotas y se reforzarán. Los gestores, el supervisor y la clase política deben aprender las lecciones de esta crisis porque la sociedad no resistiría que se repitiera otra similar.

Abstract:

Almost ten years have passed since the outbreak of the crisis, sufficient time to analyze its lessons. It is an obligation to do so from Spain, where the explosion of the real estate bubble has razed almost half of the system (represented by the savings banks), although the earthquake has affected the whole banking. The first lesson, and the most important, is that in the face of a financial crisis one must act quickly and realistically. Damaged assets in banks? balance sheets are increasing in size at the same rate as the economy is worsening. Thus, losses and illiquidity increase, until a solvency problem arrives, which can result in a leakage of deposits. The germ of the crisis in Spain was denounced in 2003, when property prices began to skyrocket, while interest rate fell and the volume of credit rose uncontrollably. All under the protective euro anesthesia. In 2008 the first problems arrived and in March 2009 the first bankruptcy occurred: CCM. However, until 2012 there was no deep and realistic analysis of the bank balance sheets, and only because the European Union pressed. In July 2012, the Governor of the Bank of Spain, Luis Linde, admitted in the Parliament that the supervisor acted ?with insufficient or inadequate decision?. The former dome of the Bank of Spain, and part of the current one, was called on to testify as investigated in the case Bankia, a new chapter that will add discredit to the supervisor. The solution was the mergers, most failed, with Bankia like a grotesque mock. Supervisors should be aware that the worst loans are always hidden. The bankers refinance them, thus cutting incomes, but not the cost flow. A fatal situation. International agencies did not help. They have admitted their forecast error as well as fail accurate monitoring of the macroeconomic situation. Spain lost its opportunity in 2008 and 2009, in a context of low public debt and access to financing markets. He could have cleaned the toxic assets of the boxes, changed the managers, and integrated to the most damaged entities in others that were then healthy. But the supervisor?s diagnosis was wrong: the problem was liquidity, not solvency, he said. The crisis has put at risk almost 61,000 million in aid from the state and banks, that will difficulty recover. However, real damage is much greater: profitable companies that closed for lack of credit, unemployment, inequality, public debt skyrocketed, social cuts ... Which banks win with the crisis? In the short and medium term it looks like none because regulation grows, bad reputation spreads and low interest rates push margins. However, the larger ones will increase their quotas and will be strengthened. Managers, the supervisor, and the political class must learn this lessons because society would not resist a repetition of a similar banking crisis.

publicaciones@cajamar.com

Plaza de Barcelona 5. 04006, Almería.    (+34) 950 210 189

© Cajamar Caja Rural 2018.

Política de Cookies    Todos los derechos reservados.